diseño de casa con vistas al mar

El diseño de interiores de este apartamento vacacional supuso una reflexión sobre el modo de vida estival, basado en la vida exterior y el uso de la terraza. Espacios continuos, flexibles, bien iluminados, colores frescos y vistas al mar fueron el resultado.

LOCALIZACIÓN | Aguadulce, Almería

SUPERFICIE | 70m²

CLIENTE |

Particular

COLABORADORES |

Fotografía Lolo Mestanza

CATEGORÍA | diseño de vivienda, diseño de casa, proyecto de interiorismo, distribución de vivienda, reforma integral, control y gestión de obra, decoración, muebles personalizados, diseño interior, diseño de interiores, interiorismo, apartamento vacacional, apartamento turístico, arquitectura, arquitectura interior, diseño de espacios, vivienda pequeña, casa vacacional

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estrategia empresarial ligada al diseño de la casa

El diseño de esta casa vacacional supone una reflexión sobre el modo de vida estival, basado en la vida exterior y el uso de la terraza.

La casa original contaba con numerosas habitaciones de dimensiones reducidas, oscuras, sin ventilación natural y mal distribuidas. Sin embargo, las zonas de mayor uso durante el verano estaban mal dimensionadas. Una terraza larga pero estrecha, que dificultaba los encuentros con familiares y amigos.

Otro de los grandes problemas, era la discordancia entre la distribución de la casa y la estrategia empresarial, destinada al alquiler como apartamento turístico.

Espacios abiertos, flexibles, casa funcional, iluminación natural y vistas al mar, fueron los principales condicionantes a la hora de enfrentarse al diseño de interiores de la vivienda.

distribución de la casa

El nuevo diseño de la casa se centró en el disfrute de las imponentes vistas al mar y la puesta en valor de la terraza como el espacio protagonista del proyecto.

En cuanto a la distribución interior de la casa, se apuesta por la eliminación de toda la tabiquería para dejar el espacio diáfano y delimitar sólo aquellas estancias realmente necesarias.

Gracias al interiorismo estratégico, se decide organizar la vivienda en zona de día y zona de noche.

Cocina, salón, comedor y terraza quedan conectados en un único espacio. Se diluye el límite entre interior y exterior y la terraza se convierte en una extensión del salón. Un espacio diáfano, funcional, muy bien iluminado y con vistas al mar.

En la otra mitad de la vivienda, encontramos la zona de noche con los dormitorios y el baño. El diseño de la casa está pensado para alojar temporalmente a toda una familia. Cuenta con dos dormitorios dobles y dos sofás cama en el salón, donde poder albergar hasta un máximo de 8 personas. La zona nocturna está más compartimentada para crear espacios íntimos y privados.

interiorismo y materialidad

El apartamento cuenta con una única fachada exterior con orientación sureste. Conseguir iluminar todas las estancias fue el gran reto del proyecto de diseño interior.

Una balda de madera de fresno recorre el perímetro de las habitaciones a una altura de 2.05m. A partir de ahí, las paredes del baño se vuelven transparentes para llevar la luz natural a todas las estancias sin perder privacidad.

En los frontales de los dormitorios, la balda se transforma en elemento decorativo. Funciona como soporte de la iluminación y forma parte del diseño personalizado de la decoración de los cabeceros.

Este elemento decorativo y funcional, aumenta la sensación de amplitud al percibir el techo como un plano continuo.

Detalle de ventana fija y balda.

Se elige un pavimento porcelánico imitación madera, que cuenta también con la versión antideslizante. Todo el suelo de la casa es el mismo, para dar continuidad visual a los espacios interiores y exteriores.

En el baño se juega con tonos blancos y grises. Se elige un pavimento imitación baldosa hidráulica que, junto a las baldas de madera, le da carácter al diseño interior.

psicología del color en el diseño de la casa

El uso estival de la vivienda se plasma en la selección de colores para el proyecto de interiorismo y decoración del apartamento.

Colores neutros se combinan con colores frescos y atrevidos, como el amarillo. La psicología del color junto con el uso de la vegetación en el interiorismo, hacen que el diseño de la casa y la decoración de la vivienda recuerde a la naturaleza, la arena y el sol propios de los veranos mediterráneos.